Historia Terapia

La Terapia  Familiar surge en los años 50’s , su gran propuesta es integrar teórica y metodológicamente el concepto de la salud y enfermedad mental con la interacción social, es decir  la Terapia Familiar hace una vinculación ineludible entre psicopatología familiar y comunidad; metodológica y técnicamente trabaja con el individuo a través de su contexto social emocionalmente más importante (pareja, familia, escuela, trabajo y red social), con el fin de incorporar a aquellos que pueden ayudar a resolver su problemática.

​Hoy en día la Terapia Familiar como estructura de conocimiento reúne todos los elementos de una ciencia sustantiva: integración de paradigmas basados en creencias distintas, legitimados por grupos de personas organizados mediante asociaciones internacionales que discutan investigación y avances de la Terapia Familiar a nivel como internacional. Como producto de ello se ha generado una exhaustiva bibliografía que muestra la solidez e importancia de la Terapia Familiar como conocimiento sustantivo y alternativa para la salud mental y social. Es un hecho que la Terapia Familiar se nutre y promueve la investigación e intervención interdisciplinaria; ha generado teorías de amplio alcance, infinidad de modelos y metáforas que explican la complejidad mental contemporánea; y por supuesto ha sabido elaborar métodos y tecnologías de intervención para resolver problemas de salud psicosocial que demandan sus sociedades.

​Por todo ello, cabe señalar que la Terapia Familiar es una clase de conocimiento que va más allá de la aplicación de las técnicas psicoterapéuticas para la resolución de problemas. La Terapia Familiar al aplicar sus técnicas implica una gran diversidad de destrezas a la vez; Todo ello es decir cuando un terapeuta atiende a una familia pone en acción una filosofía, una epistemología y un conocimiento interdisciplinario, vinculados a la técnica para resolver  un problema. En este sentido, la destreza de un terapeuta familiar serio contiene varios grados de conocimiento que lo hacen un epistemología y un científico de alta categoría.

Los excelentes resultados de la Terapia Familiar en la práctica clínica han llevado a revolucionar el concepto  de enfermedad mental y han generado nuevas formas de intervención, centradas básicamente en contextualizar al individuo y su patología con su interacción social.

Este éxito de la Terapia Familiar ha llevado a otros profesionales a utilizar sus metodologías y explicaciones para intervenir en otros contextos sociales no clínicos, como en las organizaciones y en el Derecho (sobre todo en la intervención de conflictos y la generación de técnicas de mediación).

Otras de las virtudes de la Terapia Familiar es que ha podido vincular los problemas mentales con otras áreas de orden social, tal como la pobreza, las culturas, el uso de nuevas tecnologías, y en general los cambios de la sociedad moderna.

Por todo esto, el Instituto Tzapopan comprometido con el rescate del proyecto social tiene como fin, el desarrollo y aumento de la calidad de vida de sus miembros y con una vocación cien por ciento ética, propone un programa  de maestría en Terapia Familiar dirigido a profesionales del campo de la salud y de las ciencias sociales y pedagógicas que, desde sus propios contextos de trabajo, apliquen con eficacia teorías y metodologías para resolver múltiples problemáticas de salud mental que hoy en día nos aquejan desde el abordaje familiar.